Lo que faltaba

¡EL CÓDIGO CIVIL PERMITE ARRANCAR ÁRBOLES DE VECINOS SIN PIEDAD!

En un giro legal inesperado, los argentinos ahora pueden hacer leña del árbol caído, o mejor dicho, del árbol del vecino. ¡Abran paso a la guerra de ramas!


En un país donde la creatividad para solucionar problemas es casi un deporte nacional, el Código Civil argentino ha dado luz verde a una práctica que, aunque suene a broma, es tan real como la milanesa a la napolitana. ¿Qué dice la ley? Que si las ramas o raíces de un árbol ajeno invaden tu propiedad, podés hacer lo que quieras. ¡Sí, leíste bien! Es como si la ley te diera un pase VIP para la poda del vecino.

Imaginate la escena: llega la primavera y, mientras algunos vecinos se dedican a cultivar flores, otros están armando un equipo de podadores para deshacerse de aquellas ramas molestas que se atreven a cruzar la línea. En una batalla épica de jardinería, los mangueros son las armas y las tijeras de podar el equipo de combate.

Los abogados ya están frotándose las manos ante la posibilidad de que esta nueva interpretación legal genere un sinfín de conflictos. “¡Es que mi árbol siempre da sombra en mi patio! ¡Y me está tapando el sol!” grita uno, mientras el otro responde con un “¡Pero yo no voy a dejar que me invadan el espacio!”.

Así, en un país que ya tiene suficiente locura, se suma esta nueva variante del “ojo por ojo” que, en este caso, se traduce en “raíz por raíz”. La guerra verde ha comenzado y las podadoras son las nuevas espadas de la justicia vecinal. ¿Habrán pensado en las consecuencias de tal acción? ¿Un vecino furioso puede ser más peligroso que una tormenta de verano? ¿Estamos seguros de querer abrir esta caja de Pandora?

¿Quién necesita un juez cuando tenés una sierra eléctrica? ¿Estamos listos para la guerra del jardín? ¿La amistad vecinal se va a pudrir por un par de ramas?

¡QUE NADIE SE INTERPONGA ENTRE UN HOMBRE Y SU JARDÍN!

Fuente original: Diario Uno Mza