El Peroncho

LA LIBERTAD SIN IGUALDAD: UN MITO DEL NEOLIBERALISMO

La verdadera libertad se construye sobre la base de la justicia social y los derechos conquistados por el pueblo.


La libertad, esa palabra tan manoseada por los sectores más insensibles del mercado, no puede existir sin la igualdad de oportunidades. En un país donde la riqueza se concentra en pocas manos y las mayorías son empujadas a la miseria, ¿qué clase de libertad podemos hablar? Juan Domingo Perón siempre nos enseñó que 'la justicia social es el camino a la libertad', y en ese camino debemos seguir luchando, cada día, por los derechos de nuestros trabajadores, por la dignidad de cada argentino y argentina que se despierta cada mañana con el esfuerzo de sostener a su familia.

El ajuste salvaje que imponen los gobiernos neoliberales lleva a la desmembración de las políticas de inclusión y de desarrollo industrial. ¿Acaso puede haber libertad real para aquellos que no tienen acceso a un trabajo digno, a la educación, a la salud? No. Lo que vemos es un sistema que prioriza la bicicleta financiera sobre la inversión en el pueblo, que ignora la necesidad del Estado presente para garantizar que cada ciudadano pueda desarrollarse en igualdad de condiciones. La industria nacional y el trabajo son los pilares de nuestra soberanía, y no podemos permitir que se destruyan en nombre de un mercado insensible.

La justicia social es el camino a la libertad.

En este contexto, es fundamental recordar las enseñanzas de nuestra querida Evita, quien siempre afirmó que 'donde hay una necesidad, hay un derecho'. Los derechos conquistados por los trabajadores no son negociables y deben ser defendidos con firmeza. La lucha por la igualdad de oportunidades es una lucha por la libertad verdadera, aquella que no se mide en términos de ganancias para unos pocos, sino en la calidad de vida de millones de argentinos que merecen un futuro digno.

Por eso, en este escenario de injusticia y desigualdad, debemos redoblar nuestros esfuerzos. La guerra contra el neoliberalismo es una guerra por el alma de nuestra Nación. Cada paso que demos hacia la justicia social es un paso hacia la libertad plena. No podemos claudicar, no podemos rendirnos: la historia nos llama a seguir adelante, a construir un país donde todos tengan las mismas oportunidades de alcanzar sus sueños.

¿Cómo podemos hablar de libertad si un niño nace en la pobreza? ¿Es posible una sociedad justa sin igualdad de oportunidades? ¿No es hora de que el Estado vuelva a ser el garante de los derechos del pueblo?

LA VERDADERA LIBERTAD ES AQUELLA QUE SE CONSTRUYE EN IGUALDAD

El Peroncho
"La justicia social es la base de la verdadera libertad"

Fuente: Opinión Exclusiva