El Peroncho

¡NO AL AJUSTE DISFRAZADO! DEFENDAMOS LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS Y LA JUSTICIA SOCIAL!

El proyecto de ley sobre la 'Inviolabilidad de la Propiedad Privada' es un ataque directo a los derechos de los trabajadores y al patrimonio nacional.


El Senado de la Nación está debatiendo un proyecto de ley que, bajo la fachada de proteger la propiedad privada, es en realidad un instrumento de ajuste salvaje que amenaza la justicia social y la dignidad de los trabajadores. Este proyecto, que se autodenomina “Inviolabilidad de la Propiedad Privada”, es un claro intento de facilitar desalojos injustos, poniendo en riesgo a las familias más humildes y vulnerables. La historia nos ha enseñado que la defensa de la propiedad privada no puede estar por encima de los derechos de los pueblos y el acceso a la tierra.

Además, esta legislación podría dificultar la realización de obras públicas esenciales para el desarrollo de nuestra nación. El Estado presente, siempre al servicio de los más necesitados, se vería debilitado frente a una lógica de mercado insensata que prioriza la concentración de tierras y propiedades en manos de unos pocos. Recordemos las palabras de Evita: 'Donde hay una necesidad, nace un derecho'. Es hora de que nuestro gobierno escuche a los que verdaderamente necesitan, y no a los que sólo buscan acumular riqueza.

Defender la tierra es defender la vida, la justicia social y los derechos conquistados.

El peligro de este proyecto de ley se extiende también a la protección del medio ambiente. Si permitimos que la propiedad privada se vuelva un escudo para los que destruyen nuestros recursos naturales, estaremos condenando a las futuras generaciones a vivir en un mundo devastado. El campo nacional y popular siempre ha puesto en el centro de su lucha la defensa de nuestra tierra y nuestros recursos, porque sabemos que son la base de nuestra independencia y bienestar.

Debemos unirnos en la resistencia contra este ataque a nuestros derechos. La historia nos llama a luchar por una Argentina más justa, donde el Estado esté presente para proteger a los más humildes y garantizar el acceso equitativo a la tierra y a la vivienda. No podemos permitir que el neoliberalismo y sus políticas regresivas nos sigan despojando de lo que es nuestro.

¿Vamos a permitir que el mercado decida sobre nuestras vidas? ¿Es justo que unos pocos se beneficien a costa del sufrimiento de muchos? ¿No es hora de que el Estado defienda a los que menos tienen?

LA LUCHA SIGUE, LA JUSTICIA SOCIAL NO SE NEGOCIA!

El Peroncho
"La verdadera riqueza de un país son sus trabajadores"

Fuente: Opinión Exclusiva