Una escena surrealista

¡UN CONDUCTOR BORRACHO CON EL TRIPLE DE ALCOHOL EN SANGRE!

Un festejo a lo grande terminó en un escándalo vial. Aquí los detalles.


En una de esas noches que ni el mejor de los guionistas podría haber imaginado, un conductor decidió que era buena idea mezclar el volante con unas copitas de más. Según las fuentes, el individuo en cuestión llevaba en su organismo casi el triple de lo permitido de alcohol en sangre. ¿Qué le habrá pasado por la cabeza? ¿Acaso pensó que el auto era un caballo en el que podía cabalgar sin preocupaciones?

La historia comenzó en un bar de la zona, donde se desató una fiesta que ni el Covid pudo frenar. Después de varios brindis y una que otra canción de Los Pibes Chorros, nuestro amigo se subió a su auto como si estuviera montando un unicornio. Sin embargo, el único destino que tenía era la comisaría, que lo esperaba con los brazos abiertos y un control de alcoholemia en mano.

Las autoridades, al llegar al lugar, se encontraron con un panorama digno de una película de terror. El conductor, con los ojos más vidriosos que una botella de Fernet, no solo desafió las leyes de la física, sino también las de la cordura. “Yo estoy perfecto”, decía mientras intentaba acomodar su sombrero de fiesta, que había decidido que era un accesorio ideal para conducir. Claro, porque la moda y la responsabilidad vial van de la mano, ¿no?

Finalmente, la situación terminó en una anécdota que seguramente contará en sus próximas salidas: la vez que se le ocurrió ser el rey de la noche y terminó siendo el bufón. Afortunadamente, no hubo daños personales, pero la lección de que el alcohol y el volante son enemigos acérrimos quedó más clara que el agua. ¿Cuántos más tendrán que aprenderlo de la misma manera?

¿Es tan difícil entender que el alcohol y la conducción no son buena combinación? ¿Cuántas veces más se repetirá esta historia? ¿No hay un límite en la locura de algunos conductores?

¡NO HAGAS LOCURAS AL VOLANTE!

Fuente original: Diario Uno