No tiene remate

UN MISTERIO QUE ESTREMECIÓ A SALTA: LA MUERTE DE THIAGO ALTAMIRANO

La muerte del pequeño Thiago ha desatado una investigación que revela oscuros secretos familiares.

El 22 de junio de 2026, la ciudad de Salta se vio sacudida por la trágica muerte de Thiago Altamirano, un nene de apenas dos años. A simple vista, la versión inicial que ofrecieron su madre, María del Milagro Cuéllar Medina, y su pareja, Franco Nicolás Funes, hacía pensar en un desafortunado accidente doméstico. Según ellos, el pequeño se había caído de la cama. Sin embargo, la realidad era mucho más oscura de lo que cualquiera podría imaginar.

Tras la llegada de Thiago al hospital con lesiones graves, los profesionales de la salud comenzaron a sospechar que el cuadro clínico del niño no era compatible con una simple caída. Mientras tanto, la fiscalía inició una investigación que pronto reveló que la verdad estaba lejos de ser la que habían expuesto los imputados. La autopsia, realizada con el rigor que la ocasión ameritaba, determinó que la causa de la muerte había sido asfixia mecánica, lo que dejó a Cuéllar Medina y a Funes en una situación judicial muy complicada.

El fiscal penal 2, Daniel Espilocín, no se anduvo con vueltas y afirmó que “no hay ninguna lesión que avale la versión del imputado”. Con este contundente testimonio, se formalizó la imputación de Funes por homicidio agravado por alevosía. A medida que avanzaban las investigaciones, se conocieron testimonios de vecinos y de la dueña del inquilinato donde vivía la familia, quienes afirmaban que los pequeños le tenían miedo a Funes, una situación que Cuéllar Medina habría ignorado. Este hecho resulta inquietante y plantea serias preguntas sobre la responsabilidad de la madre.

Además, se descubrió que la familia contaba con el apoyo de la Secretaría de Primera Infancia y Niñez, lo que pone en tela de juicio la eficacia de los mecanismos de protección del Estado. A pesar de las denuncias previas realizadas por el abuelo paterno y las medidas judiciales dispuestas para proteger a Thiago y su hermano, el desenlace fue trágico. Las instituciones encargadas de velar por el bienestar de los menores parecen haber fallado en su misión, dejando a muchos preguntándose si realmente están a la altura de su responsabilidad.

¿Hasta dónde puede llegar la negligencia de un adulto? ¿Qué medidas se están tomando para evitar que tragedias como esta se repitan?

UNA TRAGEDIA QUE DEJA UNA HUELLA INBORRABLE

Basado en hechos reales:

  • Qué: Muerte de Thiago Altamirano, un niño de 2 años.
  • Quién: Thiago Altamirano, su madre María del Milagro Cuéllar Medina, y su pareja Franco Nicolás Funes.
  • Cuándo: 22 de junio de 2026.
  • Dónde: Salta.
  • Por qué: La autopsia reveló que la causa de muerte fue asfixia mecánica, lo que llevó a la imputación por homicidio.
Fuente original: Contexto Tucumán