El Peroncho

¡Por un modelo productivo que ponga a la patria de pie y a los trabajadores en el centro!

Defendamos un desarrollo nacional que priorice la industria y los derechos de los humildes, ante el embate neoliberal.


En medio de un contexto turbulento y de ajuste salvaje, es fundamental retomar la discusión sobre un modelo productivo que genere valor y dignidad para nuestro pueblo. La historia nos ha enseñado que un país se construye desde la producción, desde el trabajo de aquellos que se levantan todos los días para poner el hombro, para hacer de esta tierra un lugar de prosperidad. No podemos permitir que los fantasmas del neoliberalismo, que tanto daño hicieron en el pasado, vuelvan a acechar nuestra economía y nuestros derechos.

Defender un modelo productivo es defender a la industria nacional, es reivindicar la soberanía económica que tanto nos costó conquistar. No podemos seguir siendo rehenes de la bicicleta financiera que solo beneficia a unos pocos. El Estado presente, en este sentido, debe ser un protagonista clave que impulse políticas que prioricen la creación de empleo, la inversión en tecnología y el desarrollo de nuestras capacidades productivas.

Los derechos conquistados no son negociables, y en este camino hacia el desarrollo nacional es vital que se revaloricen. La justicia social debe ser una bandera que nos una, porque no hay desarrollo posible sin equidad. Las grandes mayorías, las que construyen con su esfuerzo el país, deben ser el centro de toda decisión económica. Juan Domingo Perón nos enseñó que la verdadera política se hace con el pueblo, y no contra él.

Hoy, más que nunca, es necesario un movimiento que se alce en defensa de la producción, del trabajo y de la dignidad. Esa resistencia frente a la insensibilidad del mercado se lleva a cabo a diario en cada fábrica, en cada taller, en cada rincón de nuestra patria. Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner nos mostraron el camino de la inclusión y el desarrollo, y es nuestra responsabilidad seguir ese legado y construir un futuro donde el trabajo y la justicia social sean la norma, no la excepción.

Fuente: Opinión Exclusiva