GUAYMALLÉN SE CONVIRTIÓ EN UNA LAGUNA: FAMILIAS EVACUADAS Y AUTOS ATRAQUILADOS
Las lluvias de la noche del lunes dejaron a Guaymallén y Maipú en un estado calamitoso, con barro, evacuaciones y autos atrapados en medio del desastre.
La noche del lunes, Mendoza se vio azotada por una tormenta digna de las peores películas de desastre. En Guaymallén y Maipú, el agua acumulada dejó a las calles convertidas en ríos y a las familias en un aprieto. Mientras algunos se aferraban a sus flotadores, otros, más desafortunados, debieron abandonar sus hogares en busca de un refugio más seguro, como el polideportivo Nicolino Locche, que se convirtió en un improvisado albergue para los evacuados.
Las imágenes de autos encajados en el barro en las laterales del Acceso Este son de antología. Los conductores, entre risas nerviosas y maldiciones, intentaban sacar sus vehículos del barro, mientras el agua seguía subiendo. La situación era tan surrealista que parecía sacada de un sketch de humor, pero la realidad era que el agua no daba tregua y la circulación se había vuelto una odisea.
En total, se registraron unos 85 incidentes en toda la provincia, incluidos cortes de cables, desbordes cloacales y calles anegadas. Es decir, una verdadera fiesta de inconvenientes. La Defensa Civil tuvo que hacer malabares para atender tantas emergencias, mientras los vecinos de barrios como Viñas del Carril y Loteo Mi Campo miraban con desasosiego cómo sus hogares se convertían en islas. La tormenta no solo inundó calles, sino que también dejó su huella en la infraestructura urbana, que, como siempre, se mostró a la altura de las circunstancias: es decir, en el suelo.
Un dato curioso es que, mientras algunos luchaban contra el agua, otros se encontraron con la caída de granizo en la Zona Este. Parece que el clima decidió ser el protagonista de su propio show de variedades. Un poco de agua, un poco de barro y, por qué no, un poco de granizo para aderezar la situación. En Maipú, la lateral sur del Acceso Este se convirtió en un campo de batalla donde un camión y un auto quedaron sepultados hasta las ruedas en barro, como si fueran víctimas de un maleficio meteorológico.
¿Qué tan seguido se necesita una tormenta para que nuestras calles se transformen en ríos? ¿Es posible que algún día podamos caminar sin temor a quedarnos pegados en el barro?
MENDOZA: DONDE LA LLUVIA NO ES SOLO AGUA, ES UNA AVENTURA.
Basado en hechos reales:
- Qué: Tormenta que causó evacuaciones y problemas de circulación.
- Quién: Familias de Guaymallén y Maipú.
- Cuándo: Noche del lunes, reportes el martes.
- Dónde: Guaymallén y Maipú, Mendoza.
- Por qué: Lluvias intensas y acumulación de agua.


