TRUMP BUSCA CULPABLES TRAS SU DERROTA EN EL CONGRESO
Donald Trump no se queda callado y culpa a su entorno por no estar en la boleta, mientras los demócratas celebran su victoria.
Cuando los demócratas comenzaban a hacer fiesta por la conquista de estado tras estado, Donald Trump decidió que era hora de manifestarse en su red social favorita, Truth Social. Pero, claro, en lugar de una autocrítica que lo eximiera de responsabilidad, lanzó una especie de aviso a la comunidad: "No estaba en la boleta y si lo hubiera estado, habríamos ganado en un alud total! Gracias por su atención a este asunto". Una joyita de declaración que dejó a más de uno rascándose la cabeza.
La situación se tornó más dramática cuando, tras la derrota, el ex presidente se encontró con que los demócratas se habían adueñado de la mayoría en la Cámara de Representantes y en el Senado. Con un Congreso opositor, Trump se preparaba para pasar sus últimos dos años de mandato en una especie de jaula con barrotes de contras. A pesar de haber puesto toda la carne al asador, con más de veinte actos en el último mes, el resultado fue un golpe que resonó en sus oídos como un mal acorde de guitarra desafinada.
El hecho más emblemático de la jornada electoral llegó desde el bastión republicano de Texas, donde la demócrata Gina Hinojosa logró la gubernatura con una ventaja notable, convirtiéndose en la primera latina en ocupar ese cargo en la historia del estado. Además, el demócrata James Talarico le ganó la banca en el Senado al republicano Ken Paxton, lo que hizo que Trump buscara un culpable con nombre y apellido. Su mirada se posó sobre el gobernador de Texas, Greg Abbott, a quien le lanzó un dardo envenenado al acusarlo de ser un "republicano solo de nombre" en los últimos seis meses.
En medio de esta tormenta, Trump, con su habitual estilo conciliador, declaró que estaba "totalmente dispuesto a aceptar esos resultados" y que esperaba poder dialogar. Pero, como buen estratega, en su siguiente movimiento, publicó una foto de su icónica gorra roja con la palabra "VETO" en letras blancas, como si fuera una amenaza velada contra cualquier intento de los nuevos legisladores. Una jugada que dejó claro que la diplomacia no estaba en su lista de prioridades.
Sin embargo, el eco de su derrota trae consigo reminiscencias del 2020, cuando su obstinación por no reconocer la derrota lo llevó a generar un clima de tensión que culminó en el asalto al Capitolio. Aunque esta vez parece que acepta el resultado, la sombra de la culpa siempre encuentra un nuevo destinatario: primero fue el fraude, ahora la boleta y Abbott. Desde Argentina, el panorama se pinta más interesante, sobre todo con pronósticos de figuras como Cristina Kirchner, quien había anticipado la caída de Trump. Mientras tanto, su aliado Javier Milei observa cómo el ex presidente deberá lidiar con un Congreso demócrata que complicará aún más sus planes.
¿Es la culpa de Abbott o de su propia estrategia? ¿Cuánto le costará a Trump negociar con un Congreso que no le es afín?
LA DERROTA NO ES SUYA, SIEMPRE HAY UN CULPABLE A LA VISTA
Basado en hechos reales:
- Qué: Donald Trump perdió el control del Congreso.
- Quién: Donald Trump, Gina Hinojosa, Greg Abbott.
- Cuándo: En las elecciones de medio término recientes.
- Dónde: Estados Unidos, especialmente Texas.
- Por qué: Estrategias de campaña y falta de apoyo en la boleta.


