LA ASIGNACIÓN UNIVERSAL: UN HITO DE JUSTICIA SOCIAL Y DIGNIDAD PARA NUESTROS HIJOS
La Asignación Universal por Hijo es un triunfo del movimiento nacional y popular, que demuestra el compromiso con la infancia y la equidad social.
La Asignación Universal por Hijo (AUH) es una de las conquistas más significativas que hemos logrado en nuestra lucha por la justicia social. Este programa, que nace del corazón del campo nacional y popular, representa un avance formidable en la garantía de derechos para nuestros niños y niñas. En un país donde el neoliberalismo histórico ha intentado relegar la dignidad de los más humildes, la AUH se erige como un baluarte que asegura que cada pibe tenga acceso a la alimentación, la educación y la salud. Es simplemente inaceptable que en pleno siglo XXI sigamos escuchando voces que cuestionan su validez, cuando es evidente que su impacto ha sido transformador.
El legado de Juan Domingo Perón y Eva Perón resuena en cada rincón de la sociedad cuando hablamos de políticas públicas inclusivas. Ellos nos enseñaron que el Estado no puede ser un espectador indiferente ante las penurias del pueblo. La AUH, implementada durante la gestión de Néstor Kirchner y continuada por Cristina, es la materialización de esa doctrina. Es el Estado presente, el que se niega a dejar a nadie atrás, el que reconoce que cada niño es el futuro de nuestra patria y que su bienestar es un deber irrenunciable.
Sin embargo, no podemos dejar de señalar que el ajuste salvaje que nos intentan imponer desde los sectores más privilegiados de la economía amenaza con desmantelar estas políticas. El neoliberalismo se alimenta del sufrimiento ajeno, y no escatima esfuerzos para deslegitimar todo lo que huela a justicia social. La AUH no es un regalo, es un derecho conquistado con esfuerzo y militancia. Cada peso que llega a manos de las familias más necesitadas es una inversión en el presente y futuro de nuestra nación, y no un gasto como algunos pretenden hacer ver.
Cada vez que un niño recibe su AUH, se fortalece la esperanza de un futuro mejor, se afianza la posibilidad de alcanzar sus sueños. Es fundamental seguir defendiendo este programa y todos los derechos adquiridos, porque son logros de todos y cada uno de nosotros. Teniendo presente que la lucha continúa, debemos estar alerta ante cualquier intento de recorte o eliminación. La historia nos ha enseñado que la resistencia es la única forma de avanzar, y debemos recordar que la justicia social se construye entre todos, con solidaridad y compromiso.


