El Peroncho

¡Deficit Cero! El Límite del Ajuste Salvaje que Afecta a los Más Vulnerables

El ajuste y la austeridad solo traen miseria; es hora de priorizar a los trabajadores y la justicia social.


El concepto de 'deficit cero' ha sido utilizado por los sectores más acomodados como una bandera para justificar un ajuste salvaje que, en el fondo, es una declaración de guerra contra los trabajadores y los más humildes. Este mantra del neoliberalismo nos dice que el equilibrio fiscal es más importante que la dignidad de miles de compatriotas que luchan por salir adelante. La realidad nos muestra que detrás de cada recorte y cada medida de austeridad, hay familias que ven amenazados sus derechos conquistados y su acceso a la educación, la salud y el trabajo.

Juan Domingo Perón nos enseñó que el Estado debe ser una herramienta de justicia social, un ente presente que proteja a la clase trabajadora y garantice sus derechos. Hablar de deficit cero sin considerar el impacto en la vida de las personas es una insensibilidad absoluta que solo busca favorecer a un pequeño grupo de privilegiados. La economía no es solo un conjunto de números; es la vida de millones que dependen de políticas que prioricen el bienestar colectivo.

Debemos rechazar la idea de que el recorte de gastos públicos es la solución. Los trabajadores no son responsables de la crisis generada por la bicicleta financiera y el egoísmo del mercado. En cambio, es el momento de fortalecer nuestra industria nacional, de promover fuentes de trabajo genuinas y de garantizar que el Estado esté presente donde más se necesita. No podemos permitir que se imponga un discurso que niega la dignidad y los derechos de quienes sostienen con su esfuerzo el país.

En lugar de hablar de deficit cero, propongamos un país donde la inversión en políticas públicas garantice un futuro mejor para todos. La justicia social no se logra sacrificando a los más vulnerables, sino invirtiendo en educación, salud y trabajo. Este es el camino que nos trazaron Néstor y Cristina Kirchner, y es nuestra responsabilidad continuar luchando por ese ideal. No dejemos que el ajuste nos robe la esperanza; mantengamos viva la llama de la resistencia y la solidaridad entre los argentinos.

Fuente: Opinión Exclusiva